Herrero, a hombros en Sangüesa y un ‘sobral’ de vuelta

Entre Calvos andaba la cosa en la cuarta, tercera de facto, función. Javier, manejando la batuta de la excelentísima Banda, que volvió a bordar el pasodoble. Jesús, ejerciendo de presidente, con buen criterio, por cierto. Casualidad nunca antes vista, el compartir riendas tan importantes en un plaza de toros entre Jesús, padre, e hijo, músico.


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